Nuestros clientes, residentes en Nueva York, se enamoraron de las Rías Baixas (Galicia) y soñaban con tener allí una segunda vivienda donde disfrutar de sus vacaciones estivales.
La vivienda fue completamente reformada y rediseñada para reflejar el espíritu tranquilo y luminoso de la costa gallega, manteniendo al mismo tiempo un aire sofisticado y contemporáneo acorde con su estilo de vida cosmopolita.
Como buenos neoyorquinos, quisieron integrar piezas de arte con inspiración marítima, cuidadosamente seleccionadas para establecer un hilo conductor entre las vistas exteriores y el interior de la casa.
Cada obra y elemento decorativo fue escogido con cariño e ilusión, logrando una conexión visual y emocional entre el paisaje marino, la luz natural y los espacios interiores.
El resultado es una vivienda vacacional con alma atlántica, donde el diseño de interiores y la decoración costera se combinan para crear una atmósfera elegante, relajada y en total armonía con el entorno.